-Buenas, perdón por el retraso, pero es que he tenido un ligero percance con el coche y vengo de los nervios...
-Tranquilo, estoy acostumbrada a las situaciones de estrés.
-Bueno, ¿empezamos con la entrevista?
-¡Claro! Cuando quiera, pero creo que antes de nada le vendrían bien unos minutos de relajación, y así, en lugar de explicárselo se lo demuestro. ¿Le parece?
-Bueno... como usted vea, pero rápido que tengo prisa.
-Pues... si le parece túmbese en ese sillón y respire hondo. muy, muy hondo, quiero que sienta que no tiene pulmones, que sólo existe su diafragma. Toque su estómago con su mano derecha, le pesa, le pesa mucho porque usted está dejando de estar nervioso, ahora está cansado, muy cansado. Siente sus piernas relajadas, siente cómo caen hasta el punto de que no parecen parte de su cuerpo. Ahora... ¿Qué color ve? Antes me ha dicho que era negro... pero, ¿ y ahora?
-Mmm... gris creo, porque estoy tan cansado que no tengo fuerza para ver un color más oscuro.
-Ya... pues vamos a dar un cambio radical a la situación. ¿Escucha usted la música? ¿Qué color le inspira?ç
-Pues eso, ¡negro otra vez!
-Ah, muy bien, veo que no es usted tan tonto como pensaba (jiji) ¿y ésta? ¿qué color le transmite?
(Tras 5 minutos)
-Puede que al principio nada, es más, puede que no pensara que ésto iba a hacerme algún efecto, pero ahora... ese negro azabache se está empezando a convertir en blanco, tal vez azul cielo, me siento... mucho mejor pero... ¿Cómo lo ha hecho?
-Jajaja es magia. No, pero se le parece, es la magia de la música, que siempre, en todo momento, es capaz de conducirte hasta el cielo o el infierno... sólo tienes que abrirte a ella... pero hoy ya no tenemos tiempo de seguir charlando, aí que, si te parece, dejamos la entrevista para el próximo día ...
-Tranquilo, estoy acostumbrada a las situaciones de estrés.
-Bueno, ¿empezamos con la entrevista?
-¡Claro! Cuando quiera, pero creo que antes de nada le vendrían bien unos minutos de relajación, y así, en lugar de explicárselo se lo demuestro. ¿Le parece?
-Bueno... como usted vea, pero rápido que tengo prisa.
-Pues... si le parece túmbese en ese sillón y respire hondo. muy, muy hondo, quiero que sienta que no tiene pulmones, que sólo existe su diafragma. Toque su estómago con su mano derecha, le pesa, le pesa mucho porque usted está dejando de estar nervioso, ahora está cansado, muy cansado. Siente sus piernas relajadas, siente cómo caen hasta el punto de que no parecen parte de su cuerpo. Ahora... ¿Qué color ve? Antes me ha dicho que era negro... pero, ¿ y ahora?
-Mmm... gris creo, porque estoy tan cansado que no tengo fuerza para ver un color más oscuro.
-Ya... pues vamos a dar un cambio radical a la situación. ¿Escucha usted la música? ¿Qué color le inspira?ç
-Pues eso, ¡negro otra vez!
-Ah, muy bien, veo que no es usted tan tonto como pensaba (jiji) ¿y ésta? ¿qué color le transmite?
(Tras 5 minutos)
-Puede que al principio nada, es más, puede que no pensara que ésto iba a hacerme algún efecto, pero ahora... ese negro azabache se está empezando a convertir en blanco, tal vez azul cielo, me siento... mucho mejor pero... ¿Cómo lo ha hecho?
-Jajaja es magia. No, pero se le parece, es la magia de la música, que siempre, en todo momento, es capaz de conducirte hasta el cielo o el infierno... sólo tienes que abrirte a ella... pero hoy ya no tenemos tiempo de seguir charlando, aí que, si te parece, dejamos la entrevista para el próximo día ...